Iglesias

Iglesias

1 2 3 4 5 6

Acered
Iglesia de la Asunción


La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Acered es una construcción barroca del siglo XVII. Gracias al estudio de la documentación histórica sabemos que su construcción terminó el día 7 de Diciembre de 1674 y que fue realizada por el maestro albañil Juan de Marca. Esta fecha de 1674 aparece asimismo reflejada en la portada de la iglesia.

El edificio se realizó en tapial con ladrillo en las esquinas y en algunas franjas verticales entre el crucero y las capillas. La portada de acceso, también de ladrillo, abre en arco de medio punto bajo un frontón curvo con una hornacina central a ambos lados de la cual encontramos de nuevo grabada la fecha 1674.
En el muro sur de la iglesia se levanta la pequeña torre campanario de tipología mudéjar. De planta cuadrada y realizada en ladrillo, se divide en cuatro cuerpos de los que los dos primeros son fingidos ya que al interior se corresponden con una de las capillas. En los cuerpos segundo y tercero se disponen dos vanos en arco de medio punto. Como único motivo decorativo en ladrillo resaltado se colocaron pequeñas bandas de esquinillas simples a la altura de la clave de los arcos y como separación de los cuerpos altos.

En su interior se localiza el elemento de carácter mudéjar más valioso de este templo. Se trata de unas yeserías que aun siendo de estilo barroco contienen elementos de lacería de clara inspiración mudéjar. Esta decoración de tipo geométrico está compuesta por una compleja combinación de estrellas, líneas cruzadas y motivos vegetales, y se extiende por la bóveda central de la nave de la iglesia así como por la cúpula de su crucero. La fecha de su elaboración, a finales del siglo XVII, constituye un valioso testimonio de la perduración tardía de las técnicas de trabajo de origen mudéjar y del típico gusto por el uso decorativo de materiales considerados poco duraderos como el yeso.

Daroca
Iglesia de Santo Domingo

La originalidad de esta iglesia radica en la diferencia sustancial que se produjo entre sus dos principales fases de construcción: una primera durante la segunda mitad del siglo XII siguiendo un planteamiento similar al resto de las iglesias románicas de la ciudad, y una segunda ya en el siglo XIII, después de una paralización temporal, mediante la técnica y los materiales de un nuevo estilo artístico: el mudéjar.

La torre se comenzó en piedra sillar siguiendo el modelo de las torres cristianas de planta cuadrada con una escalera de caracol en su interior. Entre fines del s. XIII y principios del XIV su continuación fue encargada a alarifes (albañiles) musulmanes quienes respetaron el plan estructural románico pero lo desarrollaron en ladrillo y le añadieron algunos elementos característicos del arte mudéjar como los arcos de las ventanas inferiores o los platos de cerámica verde y ámbar en el alero. Es por todo ello que se le puede como la torre mudéjar más antigua entre las conservadas en Aragón.

La forma del ábside, que en un principio era semicircular y de piedra como corresponde al estilo románico, también se vio trasformada en el siglo XIII al adoptar el ladrillo como nuevo material y al tener que cambiar de forma para poder soportar el nuevo proyecto de bóveda de estilo gótico.
En el siglo XIV se produce otra modificación decisiva para la iglesia pues el antiguo templo románico resulta transformado en una iglesia de planta de salón y cabecera triple acoplándose al ábside y a la torre construidas anteriormente. Más adelante, en el siglo XVIII, un incendio destruyó prácticamente todo el cuerpo de naves aunque se consiguió conservar el ábside, la torre, el coro de madera y el retablo dedicado al santo titular realizado por Bartolomé de Bermejo. Fue en ese momento cuando se decidió la edificación de un nuevo cuerpo de naves de carácter barroco, cambiando la orientación del edificio y dejando a los pies tanto el antiguo ábside poligonal como la torre mudéjar.

1 2 3 4 5 6

Daroca
Iglesia de San Juan de la Cuesta

La génesis del mudéjar aragonés tiene lugar durante el siglo XIII. Su conformación como original estilo artístico tiene como paradójico punto de partida la elección del arte románico en la construcción de iglesias una vez que diversos territorios fueron pasando del poder musulmán al cristiano. Así, de manera progresiva, varios factores como el prestigio del arte hispanomusulmán o la búsqueda de una arquitectura más suntuosa, fueron favoreciendo la progresiva adaptación de la tradición constructiva islámica a la arquitectura cristiana.

En este proceso de conformación del mudéjar, el caso de la ciudad de Daroca es especialmente significativo en Aragón por conservar casi los únicos testimonios del proceso de sustitución de las iglesias construidas tras la Reconquista por otras según la tradición mudéjar.
La construcción de la iglesia de San Juan se inició a mediados del siglo XII muy probablemente sobre el solar de una de las antiguas mezquitas de la ciudad musulmana. En ese siglo solo se levantó la base del ábside en piedra sillar aunque el plan de la iglesia quedó ya plenamente definido. Este plan respondía al prototipo de las iglesias románicas más sencillas conformadas por una sola nave rematada en ábside semicircular.

Después de interrumpirse posiblemente a finales del siglo XII, la obra se reanudó ya en el siglo XIII. Los responsables de la continuación fueron nuevos maestros de obras mudéjares que continuaron el esquema románico pero haciendo uso del material propio de la arquitectura hispanomusulmana: el ladrillo. De esta manera hicieron prolongar las columnitas de piedra por pilastras de ladrillo, introdujeron un diseño manifiestamente musulmán en la decoración exterior de las ventanas del ábside, y adaptaron su cornisa realizando una auténtica versión en ladrillo de las cornisas de las iglesias románicas que ya existían entonces en Daroca.

Este ábside puede considerarse por tanto, junto a la torre de la iglesia de Santo Domingo, una de las primeras obras de la arquitectura mudéjar en Aragón.
Herrera de los Navarros. Iglesia de San Juan Bautista
La iglesia de San Juan Bautista en Herrera de los Navarros constituye un singular ejemplo de iglesia mudéjar que combina características habituales en este estilo con pequeñas particularidades propias.

Su nave principal tiene una tribuna corrida superior que, a diferencia de otros ejemplos similares, presenta al exterior dos filas superpuestas de arcos en lugar de una. Estas filas de arcos quedan seccionadas en determinados tramos por unos pequeños torreones con función de contrafuertes. Conserva su entrada original en arco apuntado y enmarcada por un alfiz de tradición andalusí, así como algunos ventanales laterales decorados por celosías de yeso calado con un tipo de ornamentación geométrica propio del mudéjar aragonés de comienzos del siglo XIV.

A los pies del templo se sitúa la espléndida torre que sirve asimismo como contrafuerte y como campanario. Esta torre de planta ligeramente rectangular tiene la singularidad de presentar la misma estructura interior que los alminares del estilo almohade, una de las etapas del arte hispanomusulmán que se desarrolló durante los siglos XII y XIII. En realidad se compone de dos torres, una dentro de la otra, entre las que discurren las escaleras de ascenso.
Fue a comienzos del siglo XIV cuando se comenzó a construir la torre, al igual que el resto del templo, aunque en el siglo XVI se le añadió o renovó el cuerpo de campanas también de estilo mudéjar. Su decoración exterior es muy elaborada y cubre prácticamente sus cuatro caras exteriores a base de paños de ladrillos separados por impostas en tres cuerpos diferentes más el de las campanas. En estos paños es donde se desarrolla una profusa decoración de ladrillos a base de líneas en zig-zag, arcos mixtilíneos y lobulados entrecruzados, rombos y esquinillas.

Finalmente, a finales del siglo XVII la cabecera del templo fue modificada para adaptarla al gusto barroco imperante en la época. En la reciente restauración se han eliminado algunos añadidos no mudéjares y se ha rematado la torre con una culminación almenada.

Luesma
Iglesia de la Virgen de la Junquera

Sobre un pequeño espolón rocoso en un extremo de la población se yergue la iglesia de Nuestra Señora de la Junquera, obra barroca del siglo XVII que actualmente se encuentra en estado de ruina consolidada. Al parecer, los graves daños que sufrió durante la guerra civil provocaron su derrumbe parcial que poco a poco se fue agravando hasta que hace pocos años se acometió la restauración de la torre campanario y la consolidación de los restos del templo.
La torre tiene planta cuadrada y estructura de origen cristiano compuesta por estancias superpuestas en su interior. Al exterior se divide en cuatro cuerpos separados por cornisas. El cuerpo inferior es de mampostería y piedra sillar como refuerzo en las esquinas, y podría ser fruto del reaprovechamiento de una edificación anterior.

Sobre este primer cuerpo se levantaron en el siglo XVI los dos siguientes de estilo mudéjar y con un desarrollo escaso en altura. Ambos fueron realizados en ladrillo, con una mínima decoración en ladrillo resaltado tal y como suele suceder en las torres mudéjares tardías. En este caso, la ornamentación se limita a una banda de esquinillas simples debajo de otra de rombos y aspas. En el lado que mira hacia la población, la banda decorativa está compuesta por tres grandes aspas y parte de una cuarta. En los otros tres lados, estas aspas se unen en sus extremos para dar como resultado unos rombos de ejecución relativamente tosca.

A continuación, se sucede en altura una cornisa volada para dar paso al cuerpo de campanas en el que abren dos vanos en arco de medio punto en cada uno de los lados.
Posteriormente, hacia el siglo XVII y a la par que la construcción de la nueva iglesia de estilo barroco, se recreció la torre en ese mismo estilo añadiéndole un nuevo cuerpo de campanas de planta sensiblemente menor al de los cuerpos inferiores y rematado por un chapitel piramidal.

1 2 3 4 5 6

Mainar
Iglesia de Santa Ana


La iglesia de Santa Ana de Mainar está considerada como el mejor ejemplo de la arquitectura religiosa mudéjar tardía del siglo XVI en Aragón.
Las obras de esta iglesia se realizaron en dos etapas diferenciadas. La mayor parte se construyó a mediados del siglo XVI, por mandato del arzobispo de Zaragoza y virrey de Aragón, y el tramo más alejado de la cabecera junto con la torre durante el último cuarto de ese mismo siglo.
La estructura de la torre de esta iglesia supone un paso intermedio en la evolución de las torres mudéjares aragonesas. Entre el modelo de tradición musulmana que presentaba una torre dentro de otra y el de los últimos ejemplos de tradición gótica con el interior hueco, se encuentra este caso con un machón central de forma cilíndrica alrededor del cual se sitúan las escaleras.

El alzado de la torre, de planta octogonal y con contrafuertes en los ángulos, le proporciona al conjunto una gran sensación de esbeltez. Se remata en altura por un vistoso coronamiento en forma de cúpula recubierta por baldosas de color azulado. Sus ocho caras presentan decoración de esquinillas, recuadros, rombos y arcos de medio punto.

La nave de la iglesia es una construcción enteramente de ladrillo con nave única y ábside poligonal dotado de contrafuertes. Aunque su interior responde al modelo de iglesia gótica, es su vista exterior la que la incluye de lleno en la arquitectura mudéjar. Por su cara externa, cuenta con un friso de ladrillos que forma rombos y, sobre él, una galería de arcos de medio punto que le resta pesadez al conjunto del edificio, sirve para airear las bóvedas y le da cierto aire de edificio civil en relación con el típico modelo de palacio aragonés del Renacimiento.
Una ventaja añadida en la valoración de esta iglesia es que se levanta completamente exenta en un lateral del pueblo, por lo que resulta sencillo contemplarla en su totalidad y admirar con un solo golpe de vista sus proporciones, su equilibrio de formas y su perfección compositiva.

Murero
Iglesia de la Asunción


La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Murero es un edificio de pequeñas proporciones construido a base de tapial y ladrillo. Su fábrica primitiva, de estilo mudéjar, fue realizada en el siglo XVI aunque dos siglos después se vio ampliamente modificada para adaptarla al estilo barroco imperante en ese momento histórico.

El aspecto actual de las fachadas exteriores es resultado de una reciente restauración que ha primado los contrastes cromáticos entre el color bermellón intenso del zócalo, el suave color crema del revoco con que se ha cubierto las paredes de tapial, y las esquinas y otros fragmentos de paños de ladrillo que se han mantenido a la vista. En esta cara exterior se aprecian asimismo la forma de amplios vanos cegados en forma de arcos de medio punto que podrían indicar tal vez una configuración distinta de la fábrica original o ser producto del habitual gusto barroco por añadir falsas portadas en los templos para magnificarlos. En todo caso, en los fragmentos de ladrillo de la fachada exterior de la capilla más cercana a la torre se puede distinguir un sencillo motivo decorativo en forma de tres pequeñas bandas de esquinillas que se repite también en la parte baja de las esquinas de la torre. De igual manera, los vanos laterales superiores de la nave y el óculo del hastial que iluminan el interior están realizados en ladrillo.

La torre es un ejemplo tardío y relativamente modesto de la pervivencia del estilo mudéjar en la zona hasta bien entrado el periodo barroco. Es de planta cuadrada y se levanta adosada a la nave central. Aunque está construida en materiales similares a los del resto de la iglesia, se baraja la posibilidad de que hubiera sido construida en un momento anterior. Algunos de los motivos que invitan a considerar esta hipótesis son el distinto color de los ladrillos y el tapial, no visible en la actualidad, la mayor altura del tejado del templo respecto al arranque del cuerpo de campanas por su lado norte, y su posible carácter original de torre defensiva al presentar un único acceso en altura.

1 2 3 4 5 6

Romanos
Torre de la Iglesia de San Pedro


La torre de la iglesia de San Pedro en Romanos puede considerarse el ejemplo más puro en Aragón de torre mudéjar con estructura propia de torre señorial de un castillo. Construida a comienzos del siglo XIV, casi tres siglos antes que la iglesia anexa, se dispone a los pies del templo y en eje con la nave. Es de planta cuadrada y se divide en cuatro cuerpos de los que solo el último, que acoge las campanas, tiene función religiosa ya que el resto posee un claro carácter militar y defensivo. Cuenta además con un remate octogonal construido también en ladrillo pero posteriormente ya en estilo barroco a finales del siglo XVI.

Forma parte del conjunto amurallado que rodea la iglesia parroquial y en el que la torre ejercía el papel de portal fortificado mediante un vano con bóveda de cañón apuntado en su parte inferior, siguiendo tal vez el modelo de las torres-puerta turolenses, y que quedó posteriormente cegado. Este aspecto militar se encuentra presente asimismo en el balcón con matacán del primer piso, elemento de protección común en castillos y fortalezas, y en el propio acceso a la torre que no se realizaba desde la calle sino solo desde una altura superior y por el interior del templo.

En el exterior, lo más destacado de la torre es su rica y delicada decoración exterior de evidente adscripción mudéjar pues si bien los aspectos decorativos eran considerados como secundarios en la arquitectura cristiana medieval, sin embargo en el arte musulmán y mudéjar resultaban esenciales. Gracias a ellos los muros pierden visualmente su solidez y simulan ser telas o tapices, para enlazar con la creencia musulmana de que el ser humano ha de ser humilde y reconocer que lo único que permanece es Alá. En este caso, la totalidad de la decoración exterior se realiza mediante dibujos geométricos a base de ladrillos en resalte con motivos en forma de arcos mixtilíneos entrecruzados, zig-zags, rombos, esquinillas y entrelazos.

Val de San Martín
Iglesia de Santa María la Mayor


La iglesia parroquial de Val de San Martín, también conocida popularmente como de San Blas, es un modesto pero buen ejemplo de la pervivencia del arte mudéjar en edificios ya casi plenamente barrocos.

El conjunto del templo es fruto de varias etapas constructivas que abarcan desde el siglo XIII hasta los siglos XVII-XVIII. De su primitiva construcción románica solamente se conserva la parte inferior de la cabecera, construida en mampostería y con un vano cegado y rodeado de piedra sillar que serviría para dar luz al interior del presbiterio semicircular. En principio parece que se trataba de una sencilla iglesia de nave única con ábside semicircular. Tendría seguramente también una torre a los pies, de mampostería, que pudo reaprovecharse como cuerpo inferior en la construcción de la actual torre barroco-mudéjar.
En algún momento del siglo XVI, el conjunto original debió de reformarse en profundidad recreciendo la nave central, tal y como puede comprobarse a simple vista en la cabecera, y añadiendo capillas laterales en el lado norte. De moderna construcción parece el lado sur donde se sitúa la entrada a través de sencilla portada en arco de medio punto.

La torre, situada en un lateral de los pies de la iglesia, presenta un segundo cuerpo de ladrillo sobre el inferior de mampostería que parece sin duda obra barroca de los siglos XVII o XVIII. Este cuerpo superior, aún siendo también de planta cuadrada, adquiere enseguida una superficie menor y mata sus cuatro esquinas en forma de semicolumnas dándole al volumen un aire muy del gusto barroco clasicista. Su decoración, aunque de raigambre mudéjar, presenta la ordenación sistemática y la sencillez de formas que suele caracterizar estas últimas etapas de la presencia mudéjar en edificios de carácter barroco. Además cuenta con algunos elementos ornamentales propios del repertorio ornamental clasicista como los óculos circulares o las falsas pilastras adosadas.
Al interior, la torre está totalmente hueca contando en la parte superior con el habitual cuerpo de campanas.

1 2 3 4 5 6

Valdehorna
Torre de la iglesia de San Juan Bautista


La iglesia parroquial de San Juan Bautista preside la plaza Mayor de la pequeña localidad de Valdehorna. Se trata de una gran iglesia barroca construida en mampostería durante la segunda mitad del siglo XVII o a comienzos del siglo XVIII. A pesar de ello acoge una torre de ladrillo y mampostería de datación anterior que podría corresponder a otra iglesia de la que no se han conservado mayores indicios o incluso a un recinto amurallado situado en esta parte alta de la localidad en el que se situaría una primitiva torre defensiva reaprovechada posteriormente.

En todo caso, la torre mudéjar es de traza muy sencilla y volumetría no demasiado potente. Se trata de una torre de planta ligeramente rectangular que consta de dos cuerpos en altura claramente diferenciados. El cuerpo inferior está dividido al interior mediante dos estancias superpuestas con bóvedas de cañón apuntado, y al exterior articula su paramento mediante diminutos vanos de iluminación. El superior presenta por cada lado sendos vanos en arco de medio punto enmarcados en un alfiz rehundido y sobre los que aparece un friso de esquinillas y otro de ménsulas de ladrillo en saledizo. Los dos cuerpos quedan separados mediante una moldura horizontal de división consistente en un estrecho friso de esquinillas en saledizo que se repite asimismo entre los vanos del cuerpo superior y el alero también de ladrillos.

El conjunto fue restaurado hace pocos años.

Villar de los Navarros
Iglesia de San Pedro


La iglesia parroquial de San Pedro en Villar de los Navarros constituye un conjunto mudéjar de características singulares. Su estado actual es el resultado de dos ampliaciones del primitivo edificio mudéjar levantado en los siglos XIV o XV, de las que la segunda, realizada a comienzos del siglo XVIII en estilo barroco, modificó sustancialmente el aspecto inicial del templo.

Esta iglesia conserva de manera excepcional algunos fragmentos de la decoración mudéjar a base de pinturas con motivos geométricos y vegetales que solían ocupar las paredes interiores de estas iglesias. Así, en sus muros del coro es posible contemplar restos de agramilados mudéjares en los que se distinguen motivos entrelazados de lazos mixtilíneos y de cuadrilóbulos góticos. Resulta también muy interesante la variedad de azulejos de sus arrimaderos que se conservan en la parte inferior de alguna pared interior, correspondientes a la última reforma barroca.

Pero su elemento más sorprendente es la curiosa torre adosada a los pies del templo. De planta cuadrada, presenta estructura interna cristiana ya que aparece dividida en cinco estancias superpuestas cuya altura va disminuyendo en alzado y con cubiertas de bóveda de crucería. Su peculiaridad reside en que, al quedar estas estancias incomunicadas entre si, las escaleras que permiten ir ascendiendo no se disponen en su interior sino que se adosan por fuera en forma de otra torrecilla de planta pentagonal y menor altura que acoge en su interior una escalera de caracol.

Tanto esta torrecilla auxiliar como la torre principal lucen abundante decoración mudéjar en su exterior. Esta decoración, que se desarrolla a base de combinaciones de ladrillos en resalte, es muy rica, variada y diferente en cada una de las secciones en que se dividen las caras exteriores de ambas torres. La sucesión de estrellas de ocho puntas, zig-zags, arcos mixtilíneos entrecruzados, rombos o bandas de esquinillas dan lugar a uno de los conjuntos más sorprendentes entre la arquitectura mudéjar del entorno.

1 2 3 4 5 6

Villarreal de Huerva
Torre de la iglesia de San Miguel


Esta iglesia es una construcción barroca, levantada en el siglo XVII, probablemente para sustituir un templo anterior de estilo mudéjar del que solamente ha llegado hasta nuestros días la parte inferior de la torre.

Una primera diferencia visible entre la primitiva fábrica de la torre mudéjar y la construcción barroca de la iglesia es el cambio producido en cuanto al material seleccionado ya que mientras la iglesia se compone de mampuestos muy irregulares y piedras sillares en la portada y las esquinas, la torre, sin embargo, se levanta a base de ladrillos colocados a soga y tizón, es decir, alternando un lado corto y un lado largo.

La parte mudéjar de la torre se construyó en el siglo XV y sobre ella se recreció una continuación neoclásica a finales del siglo XVIII compuesta por una sección cuadrada y de frentes lisos culminada por otra de esquinas redondeadas que acogió finalmente el cuerpo de campanas.

Por debajo de este recrecimiento se conserva la torre mudéjar original que destaca por su sobriedad y sólida belleza. A interior, se divide en dos estancias situadas sobre un primer cuerpo macizo. La primera de las estancias dispone de aspilleras en lugar de ventanas, lo que sirve de fundamento para pensar en el posible carácter defensivo que debió de tener originalmente la torre. También refuerza esta idea el hecho de que la entrada a la torre se realice en altura, en la actualidad desde el coro de la iglesia. Para ascender de una estancia a la otra se cuenta con una empinada escalera en L construida entre los muros.

La estancia superior cuenta ya con algunas ventanas rematadas en arco de medio punto. Exteriormente, la torre mudéjar se decoraba con sencillos motivos formados por ladrillos en esquinilla y zig-zag, así como por un destacado friso de ménsulas de ladrillos volados como remate de la obra antigua y a modo de separación visual de la continuación posterior de la obra.
Esta iglesia se encuentra dentro de un antiguo recinto defensivo del que formaban parte asimismo los restos de un torreón.


 

Iglesia de San Juan Bautista. Valdehorna
Torre de la iglesia de San Miguel. Villarreal de Huerva
Iglesia de la Asunción. Acered
Interior de la iglesia de S. Miguel. Villarreal de Huerva
Torre de la Iglesia de San Pedro. Romanos
Iglesia de la Asunción. Acered
Iglesia de la Asunción. Murero
Iglesia de Santa María la Mayor. Val de San Martín
Iglesia de S. miguel. Villarreal
Torre de la Iglesia de San Pedro. Romanos
Iglesia de Santa Ana. Mainar
Torre de la iglesia de San Juan Bautista. Valdehorna
Iglesia de San Pedro. Villar de los Navarros
Detalle de la Torre de S. Pedro. Villar de los Navarros
Iglesia de Santa María la Mayor. Val de San Martín
Iglesia de Santa Ana. Mainar
Torre de la Iglesia de Sta Ana. Mainar
Torre de la iglesia de San Miguel. Villarreal de Huerva
Iglesia de San Juan Bautista. Valdehorna
Iglesia de la Virgen de la Junquera. Luesma
Iglesia de la Asunción. Acered
Iglesia de San Pedro. Villar de los Navarros
Torre de la Iglesia de S. Pedro. Villarral de huerva
Iglesia de la Virgen de la Junquera. Luesma
Iglesia de Santo Domingo. Daroca
© 2012 | Comarca Campo de Daroca | Creditos