Murallas y Torreones

Murallas y Torreones

Murallas de El Castellar en Berrueco

A muy poca distancia de Berrueco, junto a la carretera que se dirige hacia Tornos y muy cerca de la laguna de Gallocanta, se localiza el importante yacimiento arqueológico del Castellar. Gracias a la excavación arqueológica realizada a finales del siglo XX conocemos un poco mejor las características del urbanismo celtíbero y de sus técnicas de construcción de elementos defensivos monumentales.

El Castellar fue un poblado celtíbero, de poco más de 600 m2 de extensión, asentado sobre una loma poco destacada en el relieve pero de evidente carácter estratégico al disponer de un amplio control visual de la laguna y su entorno. Su estructura interna se configura en torno a una amplia calle central que recorre el espacio de norte a sur y que facilita el acceso a las estrechas fachadas de los más de 20 restos de viviendas existentes.

La característica externa más relevante del conjunto es sin ninguna duda su espectacular recinto amurallado. Este recinto rodea todo el asentamiento y está formado por dos lienzos paralelos de sillares de gran tamaño (de hasta 1,5 m de ancho y 0,6 de alto, y de varias toneladas de peso) y asentados sin argamasa entre ellos. El espacio que queda entre ambos lienzos aparece relleno de cantos y tierra. Del recinto amurallado original se han conservado algunos fragmentos de hasta cuatro hiladas de altura, lo que le convierte en uno de los recintos más espectaculares de toda la Celtiberia.

La puerta de acceso, también monumental, se sitúa en el centro del lienzo occidental, de cara a la laguna, y cuenta con una estudiada protección mediante un complejo sistema de acceso en zig-zag.

Como complemento a la visita al yacimiento, es posible recabar más información y de manera más gráfica sobre él en el edificio de las antiguas escuelas de Berrueco donde se ubica una exposición permanente sobre El Castellar en la que destacan la maqueta del poblado y los medios audiovisuales.

Murallas y Castillo de Daroca

Las Murallas de Daroca, con sus casi 4 km de longitud, constituyen el recinto amurallado más variado, mejor conservado y de mayores dimensiones de Aragón.

Desde su fundación a finales del siglo VIII, la primera función y la más importante que cumplió la muralla fue la defensa de la población. Pero a partir de finales de la Edad Media, con la derrota definitiva del enemigo musulmán y la unión entre Aragón y Castilla, las Murallas se convirtieron en el más visible signo externo del poder y el prestigio de la ciudad. Su restauración comenzó hacia 1960 y, desde el primer momento, ha tratado de reproducir las técnicas constructivas originales.

El recinto amurallado de Daroca se estructura a partir de tres núcleos fortificados desde los que se domina la ciudad y sus accesos: son los castillos de San Cristóbal, San Jorge y Mayor. La propia muralla, por su parte, poseía 13 grandes torres y 114 torreones a modo de contrafuertes que le proporcionaban una mayor solidez. Además, dos grandes puertas y cinco portales protegían los únicos puntos de acceso al interior.

Algunos de sus elementos principales son los siguientes:

-La Puerta Baja era originalmente un simple arco protegido por una torre. Hacia 1451 se edificaron las dos torres almenadas que perviven actualmente y en esta misma época se abrió en el cuerpo central una galería de arcos de medio punto al estilo de los palacios renacentistas aragoneses. Por fin, en el siglo XVI, se rebajó el arco de acceso y se colocó en él un escudo imperial de Carlos V. La inusual amplitud de su arco de entrada se explica por la necesidad de dar salida a las aguas de las tormentas que, al caer sobre Daroca, vienen a reunirse en este punto, el más bajo de la ciudad. Precisamente este hecho dio lugar a la leyenda del Ruejo.

-La Puerta del Arrabal, del siglo XVI, está decorada con elementos del estilo mudéjar como lazos y esquinillas de ladrillo.

-El Castillo Mayor es la principal fortificación del recinto defensivo de Daroca. Su parte más elevada se corresponde con el emplazamiento de la primitiva alcazaba o fortaleza musulmana. De lo conservado hasta la actualidad destaca el complejo sistema de muros de defensa, una construcción de planta rectangular y junto a ella, la Torre del Homenaje, de origen musulmán y con una curiosa base en forma de talud. Junto a ésta se encuentra el popular Pozo de la Morica, origen de una bonita leyenda, y el aljibe que acumulaba el agua de lluvia durante los largos asedios.

-La Puerta Alta se levantó a comienzos del siglo XVI a causa de una riada que destruyó la anterior puerta medieval. Fue asimismo decorada y recrecida durante los siglos XVII y XVIII.

-La Torre de la Sisa presenta una llamativa diversidad de materiales resultado de la diversas fases de su construcción.

-Las Torres de San Marcial, de las Cinco Esquinas y la restaurada de la Espuela son otros torreones situados en un tramo de muralla en el que presenta un característico color rojizo debido a su realización en tapia con tierra del entorno.

 

Murallas de El Castellar en Berrueco
Ruta de las murallas de Daroca
Ruta de las murallas de Daroca
Murallas de El Castellar en Berrueco
Ruta de las murallas de Daroca
Murallas de El Castellar en Berrueco
Murallas de El Castellar en Berrueco
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